Convocados de Escocia: Lista de jugadores para la Copa Mundial
Steve Clarke blinda al ‘Ejército de Tartán’ con la garra de Robertson y McTominay para dar la batalla en el Grupo C.
La Selección de Escocia ha hecho oficial la lista definitiva de los veintiséis futbolistas elegidos para disputar la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Norteamérica. Bajo la sólida y experimentada dirección técnica de Steve Clarke, el combinado británico afronta la gran cita del fútbol global con un bloque sumamente aguerrido, tácticamente disciplinado y con una enorme presencia de jugadores curtidos en las batallas de la Premier League inglesa.
Encuadrada en el exigente Grupo C del certamen, la escuadra del ‘Ejército de Tartán’ asume el torneo con el firme propósito de romper la historia, superar las expectativas y sellar su pase a las fases de eliminación directa. El equipo destaca por una fortaleza defensiva encomiable, carrileros de proyección ofensiva constante y un mediocampo con una tremenda llegada al área rival.
Lista de convocados de Escocia
- Porteros: Craig Gordon, Angus Gunn, Liam Kelly.
- Defensas: Grant Hanley, Jack Hendry, Aaron Hickey, Dom Hyam, Scott McKenna, Nathan Patterson, Anthony Ralston, Andy Robertson, John Souttar, Kieran Tierney.
- Centrocampistas: Ryan Christie, Findlay Curtis, Lewis Ferguson, Ben Gannon-Doak, Billy Gilmour, John McGinn, Kenny McLean, Scott McTominay.
- Delanteros: Che Adams, Lyndon Dykes, George Hirst, Lawrence Shankland, Ross Stewart.
- Director Técnico: Steve Clarke (Escocia).
El liderazgo del capitán Andy Robertson y el olfato goleador de Scott McTominay
La gran propuesta conceptual de Steve Clarke para este torneo descansa sobre un sistema de carriles sumamente profundo y el carácter inquebrantable de sus referentes. Con el capitán Andy Robertson liderando la banda izquierda y aportando su experiencia de élite mundial, sumado a la polivalencia de hombres como Kieran Tierney, Escocia posee una estructura defensiva muy difícil de batir en el juego asociativo. No obstante, el verdadero factor diferencial de la escuadra británica radica en su segunda línea; el despliegue físico y el extraordinario olfato goleador de Scott McTominay en el centro del campo se perfilan como las armas principales para castigar el área rival.
Con la inteligencia de John McGinn en la gestación y la potencia física de Che Adams y Lyndon Dykes en punta de ataque, el combinado escocés se planta en territorio norteamericano listo para desplegar un fútbol vertical, físico e intenso para complicarle el panorama a cualquier potencia del grupo.

